Hace tiempo, este cuadro de Hopper, me inspiró este poema.
LEJOS
Fuera de aquella luz que retiene ambarina a la madrugada
nadie le acompaña en ese primer café que prepara el viaje.
El frío en los andenes
difumina esa realidad de entreluces y oscuras sombras
que se ajusta como seda húmeda a la arquitectura.
Huele dulzón el aire enrarecido
cuando arrancan los motores
y a través del silencio interrumpido
suenan limpios los ruidos recién nacidos
en la estación de autobuses.
Ensimismado,
distraído en un nuevo recuento de su rutina,
aquel viajero que se abriga subiendo el cuello de su gabán,
va venciendo al sueño
y triunfa
sobre esa extraña sensación de soledad
que produce estar lejos de todo lo que te pertenece.
Bueno, y ahí queda

muy bonito, alguna vez yo también he tenido una sensación parecida... me gusta y también Edward Hopper, claro. Besos!
ResponderEliminargracias Laura
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