A VECES SÓLO ES PAPEL, OTRAS EN CAMBIO….
Una noche que salías de la ducha
al encontramos en el pasillo
me preguntaste dónde iba,
te respondí:
nada... voy a encender un rato el ordenador
para escribir cuatro cosas de mis cosas....
A la vuelta con algunos papeles recién impresos
me hago el interesante y en un esfuerzo prolongado
intento hacerte cómplice de mis inútiles conjuros
y tú sonríes, callas, bostezas,
y tranquilamente sigues leyendo
esa nueva novela que te has regalado.












